28.Abre tu propia casa del tesoro

Daiju visitó al maestro Baso en China.

–¿Qué buscas? –le preguntó Baso.

–La iluminación –replicó Daiju.

–Tienes tu propia casa del tesoro –comentó Baso–. ¿Por qué lo buscas en el exterior?

–¿Dónde está mi casa del tesoro? –inquirió Daiju.

–Lo que estás preguntando es tu casa del tesoro –respondió Baso.

¡Daiju quedó iluminado! Desde entonces instaba a sus amigos:

–Abre tu propia casa del tesoro y usa esos tesoros.