71.Aprender a estar en silencio

Los discípulos de la escuela Tendai solían estudiar meditación antes de que el zen llegara a Japón. Cuatro de ellos, que eran amigos íntimos, se prometieron entre sí que observarían siete días de silencio.

El primer día todos guardaron silencio. Su meditación había empezado con buenos augurios, pero cuando anocheció y las lámparas de aceite iluminaban poco, uno de los discípulos se dirigió a un criado sin poder evitarlo:

–Arregla esas lámparas.

El segundo discípulo se sorprendió al oír hablar al pri-mero.

–No teníamos que decir una sola palabra –observó.

–Qué estúpidos sois los dos. ¿Por qué habláis? –preguntó el tercero.

–Yo soy el único que no ha hablado –concluyó el cuarto discípulo.