75.Mal genio

Un estudiante de zen se presentó ante Bankei y le confesó:

–Maestro, tengo un mal genio ingobernable. ¿Cómo podría remediarlo?

–Tienes algo muy extraño –replicó Bankei–. Déjame ver lo que tienes.

–En este momento no te lo puedo enseñar –dijo el otro.

–¿Cuándo me lo podrás mostrar? –le preguntó Bankei.

–Se presenta de improviso –respondió el estudiante.

–Entonces –concluyó Bankei– no debe de ser tu verdadera naturaleza. Si lo fuese, podrías mostrármela en cualquier momento. Cuando naciste no lo tenías, y tus padres no te lo dieron. Piensa a fondo en ello.