85.La hora de la muerte

Ikkyu, el maestro de zen, era muy inteligente incluso de niño. Su maestro poseía una taza de té preciosa, una valiosa antigüedad. Ikkyu rompió por accidente esa taza y se quedó muy perplejo. Al oír los pasos de su maestro, escondió a sus espaldas los fragmentos de la taza. Cuando apareció el maestro, Ikkyu le preguntó:

–¿Por qué la gente tiene que morir?

–Eso es natural –le explicó el anciano–. Todo ha de morir y sólo tiene un período determinado de vida.

Ikkyu le presentó los fragmentos de la taza, diciendo:

–A tu taza le ha llegado la hora de la muerte.